Todos los plásticos son reciclables pero no todos se reciclan. Aunque a veces se confunde, no es lo mismo reciclable que reciclado. Reciclables son los objetos cuyo material puede ser reacondicionado para la elaboración de otro objeto.

Para poder hablar de un objeto reciclado, es necesario que se haya producido a partir de la materia prima de otro, ya usado en su día. Por ejemplo, una hoja de papel está elaborada con material reciclable pero si la utilizamos en el proceso de elaboración de un cartón, ese cartón es reciclado.

La decisión de reciclar, en la mayoría de las ocasiones, depende de un criterio económico, es decir, si es rentable realizar ese proceso de recuperación o por el contrario no lo es. Por ejemplo, los metales, en general, son muy cotizados en cualquier cantidad por su valor de venta en centros de reciclaje de metal; pero el plástico, por el contrario, no tiene valor en sí si no se utiliza en grandes cantidades. De ahí la falta de iniciativa en su recolección para su posterior venta.

Beneficios del reciclaje

  1. Reducir el consumo energético derivado de la extracción, transporte y elaboración de nuevas materias primas, lo que conlleva una disminución importante del uso de la energía necesaria para llevar a cabo estos procesos.
  2. Disminuir las emisiones de CO2 a la atmósfera y, de esta forma, reducir la contaminación del aire. Hay que tener en cuenta que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud cardiovascular y respiratoria de las personas es mejor cuanto más bajo sea el nivel de este tipo de contaminación.
  3. Detener la explotación de las materias primas y, en consecuencia, conservar el entorno natural. Algo especialmente visible en zonas como el Amazonas donde es vital la preservación del bosque amazónico.
  4. La creación de puestos de empleo en el sector del reciclaje de cualquier tipo de material para todo tipo de perfiles profesionales.

Para preservar el medioambiente es importante que el consumidor y las empresas fabricantes de productos plásticos entiendan que la sostenibilidad está vinculada con el aumento del uso de materias primas recicladas (procedentes del reciclaje de productos).

Asimismo, ser responsable medioambientalmente empieza con la elección de compra de unos productos u otros. Consumir plásticos de un solo uso, en sí mismo, es una acción poco respetuosa con el medioambiente. Por el contrario, la reutilización continua de objetos y su reciclaje dentro de la vida doméstica es la mejor manera de contribuir a la sostenibilidad.

Ciclo del reciclaje: REDUCIR, REUTILIZAR Y RECICLAR

  1. Los consumidores reutilizan objetos de plástico para hacer sus propios productos.
  2. Los consumidores depositan los residuos plásticos en contenedores.
  3. Los residuos son recogidos y clasificados por empresas de residuos.
  4. Las empresas de residuos suministran residuos plásticos a los recicladores.
  5. Los residuos plásticos se convierten en materia prima.
  6. Esta materia prima se puede utilizar para crear todo tipo de productos.

La fabricación de cualquier producto con plástico reciclado, por parte de las empresas; y la compra, por parte de los consumidores, es vital